INVESTIGACIONES
ARQUEOLÓGICAS EN LA REGIÓN CONTINENTAL Las investigaciones arqueológicas realizadas en los bosques tropicales de Africa Central a lo largo de los años han demostrado que los seres humanos colonizaron estos ecosistemas durante el pasado. Sin embargo, la ocupación humana de la Región Continental de Guinea Ecuatorial durante la Prehistoria se mostraba hasta hace poco tiempo como una laguna en la investigación de la arqueología centroafricana. Los primeros descubrimientos arqueológicos tanto en la zona insular como continental de Guinea Ecuatorial fueron realizados en 1946 por J. Martínez- Santaolla. Años más tarde, C. González-Echegaray descubriría el yacimiento de Carboneras (Malabo), hoy en día el asentamiento prehistórico más importante de la isla de Bioko. Durante las décadas posteriores las investigaciones arqueológicas, dirigidas en su mayor parte por A. Martín del Molino, permitieron construir la primera secuencia arqueológica insular a raíz del descubrimiento de más de cien yacimientos dispersos por toda la isla. En contraste, la zona Continental del país permaneció al margen de la investigación a excepción de una serie de prospecciones arqueológicas realizadas a lo largo de la región por R. Perramón en 1959 y en la zona litoral por B. Clist en 1985. En 1998 una expedición arqueológica dirigida por J. Mercader y R. Martí fue llevada a cabo durante cinco meses en el Parque Nacional de Monte Alen y el Rift del Uoro entre la división administrativa de Niefang y Evinayong en la provincia "Centro-Sur". Los objetivos de esta campaña eran determinar la antigüedad de la ocupación humana en esta zona occidental del cinturón forestal centroafricano. Zona de estudio El Parque Nacional de Monte Alen presenta una topografía quebrada con altitudes que varían entre los 700 m a los más de 1000 m sobre el nivel del mar y una configuración geológica formada por gneiss del Complejo Basal, así como cinturones de granito y rocas verdes del Cratón del Congo. El Rift del Uoro está formado por una cuenca tectónica de 90 km de longitud por 14 km de anchura originada a partir de la última fase distensiva alpina con una marcada dirección NE-SW y rellena en la actualidad de arcillas del Mioceno y depósitos fluviales del Cuaternario. Topográficamente presenta un relieve plano e interfluvios ligeramente ondulados con alturas escasas entre 300 / 550 metros sobre el nivel del mar. Ambas zonas se encuentran dentro de la región continental cálido-húmeda, pero suavizada por aspectos orogénicos. La precipitación anual presenta valores entre los 2.500 mm y > de 3.500 mm. La vegetación forma parte de la banda forestal "Guineo-Congolesa" en la que varios miembros de la familia Burseraceae dominan el espectro botánico del Macizo de Monte Alen, mientras que varios miembros de la familias Euphorbiaceae y Caesalpiniaceae destacan en el Rift del Uoro. Resultados de la Investigación La mayoría de las cavidades prospectadas durante el transcurso de la campaña presentan características óptimas para la ocupación humana, sin embargo, la evidencia arqueológica en los abrigos del Parque Nacional de Monte Alen es reducida. Únicamente la excavación del Abrigo de Esamelan, situado en las cercanías del Lago Atoc, documentó la existencia de una breve ocupación de Cazadores-recolectores del Holoceno reciente, cuyos restos materiales estaban fundamentalmente formados por industrias líticas en cuarzo, escasos fragmentos cerámicos y restos de semillas de Elaeis guineensis, Canarium schweinfurthii y Ricinodendron heudelotii. En contraste con la escasez de yacimientos documentados en cavidades, los yacimientos al aire libre tanto en el Oeste como en el Este del río Uoro son numerosos. Un total de nueve yacimientos al aire libre fueron documentados en la pista forestal de Niefang a Misergue, mientras que en la pista forestal de Niefang a Mosumu fueron hallados treinta y cuatro yacimientos. La mayor parte de las industrias líticas halladas se encontraban en la zona superior de un nivel de gravas, visible en los cortes del terreno a lo largo de las pistas forestales. Los materiales arqueológicos del Oeste del Uoro fueron realizados sobre cuarcita y cuarzo, siendo los útiles más representativos las puntas bifaciales, perforadores, raederas y picos, cuyas características tecnotipológicas permiten asignarlos a la Edad de la Piedra Media del Pleistoceno superior. Un yacimiento al aire libre al Oeste del río Uoro, Mosumu, fue elegido para realizar una excavación sistemática como un ejemplo excepcional de ocupación al aire libre en esta zona de Guinea Ecuatorial. El yacimiento de Mosumu se localiza en el poblado Fang de Mosumu II, en el kilómetro 25 de la carretera de Niefang a Bata. Situado sobre una colina, el yacimiento tiene una extensión aproximada de 900 m², aunque su tamaño debió de ser mayor en el pasado, dado que la construcción reciente de la pista forestal ha destruido la zona Este del enclave. En total se excavaron 22 m² en diez sondeos distribuidos en diferentes puntos del enclave. El yacimiento presenta dos unidades arqueológicas diferenciadas: el nivel I formado principalmente por gravas ferralíticas, recubierto por un paquete de fracciones finas o nivel II. Las industrias líticas halladas en el nivel I pertenecen al periodo Lupembiense de la Edad de la Piedra Media. Aunque la cronología para esta ocupación no esta establecida, una datación obtenida en este nivel nos indica una estimación mínima de 30.000 años BP. Durante esta época las industrias líticas fueron realizadas sobre cuarzos y cuarcitas y de forma eventual materiales exóticos como el sílex. Los útiles más destacados del conjunto son las puntas lanceoladas de entre seis y doce centímetros de longitud, trabajadas bifacialmente mediante finos retoques, así como raspadores bifaciales, raederas, perforadores y cantos trabajados. Estos complejos tecnológicos fueron probablemente fabricados para la caza y manipulación de especies vegetales. El nivel II se caracteriza por la presencia de industrias microlíticas en cuarzo de la Edad de la piedra Tardía, datados al menos durante tres periodos de ocupación entre el 12.000 BP, 5.000 BP y sobre todo el 2.000 BP. Los datos obtenidos del yacimiento de Mosumu, así como de las prospecciones realizadas en el Rift del Uoro y Parque Nacional de Monte Alen sugieren que las poblaciones cazadoras-recolectoras estaban ya asentadas en Guinea Ecuatorial al menos desde el 30.000 BP, adaptaron diferentes estrategias de subsistencia y patrones de ocupación en los ecosistemas forestales tropicales a lo largo de milenios. Raquel Martí y Julio Mercader |
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